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Mauro Guillén, vuelve a Asturias como jurado del premio Ciencias Sociales

«Estoy muy asustado con la Inteligencia Artificial, tenemos que empezar a pensar cómo regularla»

Nuestro socio, Mauro Guillén, sociólogo y economista, vuelve a Oviedo como jurado del Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales.

«Estoy muy asustado con la Inteligencia Artificial, tenemos que empezar a pensar cómo regularla» 👉El Comercio

-¿Cómo es esto de volver después de ser elegido presidente de la Fundación y renunciar al cargo?

-Mi relación con la Fundación ha sido siempre a través de este jurado, así fue cómo comencé, luego vino ser miembro del Patronato. Pero hay veces que la vida te da una sorpresa y no puedes acometer determinados proyectos… Me hubiera hecho mucha ilusión. Yo creo que estamos en una situación perfecta, porque tenemos una Fundación muy sólida, los Premios tienen cada vez más candidaturas, y mira los ganadores que han salido este año, sobre todo en Artes.

-Altísimo el listón. A ver quién supera a Meryl Streep.

-Contra Hollywood nadie puede ganar… Yo empecé hace nueve años en el jurado y a mí me encanta, es lo que más me gusta, los debates que hay en esa sala sobre las diversas candidaturas. Y, sobre todo, en un jurado tan diverso como este, que tenemos desde arqueología, economía, sociología, ciencia política, historia, jurisprudencia… Es tremenda la diversidad y todos aprendemos mucho unos de otros.

-Estamos en un mundo de incertidumbre global. ¿Nunca como hoy fueron tan necesarias las ciencias sociales?

-Evidentemente. Yo creo que estamos con mucho cambio tecnológico, con mucho conflicto, incluso militar en el mundo, no solo social y político, con una gran polarización, y pienso que las ciencias sociales, incluida la historia, son absolutamente necesarias para que no perdamos el sentido de dónde está el norte. La tecnología, por ejemplo, necesita ética, sobre la privacidad, sobre la desigualdad, sobre el manejo de los datos. Las ciencias sociales son fundamentales en este momento.

-Teníamos pocos problemas y ahora la Inteligencia Artificial, que parecía que los iba a resolver, nos crea más.

-Yo personalmente estoy muy asustado. La Inteligencia Artificial se basa en que la máquina sabe buscar y cotejar información en un tiempo récord, a una velocidad y una escala que el cerebro humano no puede y eso es lo sorprendente: que hayamos llegado a un momento en el que estas máquinas nos pueden superar. Y con aplicaciones que pueden ser muy útiles en la medicina, a la hora de interpretar rayos X o resonancias magnéticas, pero también tienen dos efectos negativos muy importantes: uno es la posible destrucción de puestos de trabajo y el segundo, que pueda ser empleada como un arma en la guerra, ya sea la cibernética o la convencional.

-¿Y qué hacemos?

-No se puede hacer una moratoria. Ha habido una propuesta de que durante seis meses se parara esto hasta que pudiéramos reflexionar sobre qué puede significar la Inteligencia Artificial. Eso es imposible, porque no todos los países del mundo, no todos los investigadores, no todas las empresas cumplirían con ella. Como todas las tecnologías seguirá su curso porque hay mucho dinero en juego y mucho poder en juego. Lo que tenemos que empezar a pensar es en cuáles tienen que ser las regulaciones para el empleo de esta tecnología y mirar a ver qué tipos de acuerdo puede haber entre países, lo cual va a ser complicado. Lo logramos con las armas nucleares, pero este es otro tipo de situación. Si vemos una nube con forma de champiñón sabemos quién la ha tirado, pero cómo saber si un ciberataque está organizado por herramientas de Inteligencia Artificial.

-Vaya, que nos lo tenemos que tomar muy en serio.

-Por supuesto. Y evidentemente toda la cuestión de si estas máquinas pueden llegar a ser tan inteligente como nosotros, porque la gente que conoce el tema bien dicen que pueden llegar a ser igual de creativas. Un trabajo como el mío, que es el de profesor de universidad, lo llegarán a hacer mejor. En periodismo ya se están empleando estas herramientas, de la misma manera que hasta ahora hemos usado Google como motor de búsqueda, pero esto es más sofisticado.

-Este es un tema que requiere ahora ser pensado, ¿qué otras prioridades hay ahora mismo a su juicio?

-En términos de pensamiento, la ética, no solo e cuanto a la tecnología, sino también respecto a la desigualdad. Creo que necesitamos buenos trabajos sobre envejecimiento de la población, que lo cambia todo. Y otro tema importante es el de los equilibrios entre distintos poderes en el mundo, es decir, cómo pasamos de un mundo dominado por Europa y EE UU a un mundo en el cual tenemos China, cada vez más India, y luego otros que causan problemas, los niños malos, como es Rusia. También tenemos que dedicarle mucha atención a investigar sobre esa temática y cómo buscamos un equilibrio estable en el mundo, cómo podemos convivir como lo hicimos entre el año 45 y hace poco.

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