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Entrevista | «El problema de raíz en España es que la productividad no crece», Mauro Guillén

«Creo que Asturias tiene que ser ambiciosa. Podemos ser un referente no solamente español y europeo, sino incluso global en algunos campos»

Nuestro Socio de Honor en 2023 Mauro Guillén, economista asturleonés y profesor en la escuela de negocios Wharton de la Universidad de Pensilvania, advierte que la falta de crecimiento de la productividad en España arrastra la subida salarial y agrava problemas como el acceso a la vivienda. Frente a esta problemática afirma que el país necesita mano de obra más cualificada y dejar de competir a bajo precio.

–¿Cómo ve la situación económica actual de España? Los datos macroeconómicos acompañan, pero quizá no tanto la economía de los ciudadanos.

–Yo veo dos problemas, pero también hay cosas muy positivas. La más positiva, desde mi punto de vista, no depende del Gobierno, y es cómo se han adaptado las empresas españolas, sobre todo las de tamaño mediano, a las nuevas circunstancias globales. La empresa española mediana exporta muchísimo más que hace treinta años. En los últimos quince años se ha lanzado al exterior y eso ha permitido que la economía crezca. La economía española está creciendo por dos motivos, porque las empresas venden más fuera de España y porque hemos traído inmigrantes y ha aumentado la población.

–¿Dónde está entonces el principal problema?

–No crece la productividad. Crece el PIB por la demanda exterior y por la llegada de inmigrantes, pero no porque cada vez seamos mejores a la hora de producir. Por eso los salarios se quedan más cortos. Y ahí es donde se agrava, por ejemplo, el problema de la vivienda. Todo el mundo piensa que es solamente un problema de oferta, que hay que poner más viviendas, pero eso no es cierto. También es un problema de demanda: la gente que necesita vivienda no tiene suficiente dinero porque le pagan poco. Por tanto, el problema de raíz en España es que la productividad no crece. La brecha que nos separa de países como Francia, Alemania u Holanda sigue siendo prácticamente la misma que hace veinte años. Todos hemos mejorado, pero no hemos conseguido acercarnos a sus niveles de productividad.

–¿Cómo se puede mejorar la productividad? ¿Es compatible con una reducción de la jornada laboral?

–Bajar la jornada laboral puede ser un incentivo para que las empresas innoven en sus métodos de organización y logren producir la misma cantidad con menos horas trabajadas. Eso, en principio, no es malo. Pero necesitas una mano de obra mejor cualificada. Seguimos fallando en la formación profesional. Para que una empresa sea eficiente y aumente la productividad necesitas que todos los trabajadores, no solamente los de arriba, estén bien cualificados.

–¿Alguna otra medida?

–Tenemos que plantearnos competir no a bajo precio, como hemos hecho durante décadas, por ejemplo, en el turismo. Hay que competir mediante la diferenciación, ofreciendo algo por lo que el comprador esté dispuesto a pagar un precio mayor. El turismo es muy importante en España, pero la productividad en los servicios prácticamente no ha crecido. Siempre ponemos el foco en la industria, pero somos una economía de servicios. La productividad por trabajador en los servicios históricamente es más baja que en la industria, porque son actividades muy intensivas en mano de obra. Es difícil aumentarla, pero también hay que hacerlo.

–¿Cómo pueden afectar a España las tensiones con Estados Unidos y la política de Donald Trump?

–Trump pasará. España no es el único país que tiene una relación complicada con Estados Unidos. Canadá, por ejemplo, está en una situación de mayor confrontación. Para España, el mercado estadounidense es muy importante, pero para ellos nosotros también lo somos desde el punto de vista geoestratégico. La base de Rota es fundamental para Estados Unidos. No creo que las relaciones lleguen a tensionarse tanto como para romperse. Lo dudo mucho. Y creo que el siguiente presidente, aunque sea republicano, no va a cometer ese tipo de errores de enemistarse con todos los socios.

–¿Qué perspectivas ve para los conflictos internacionales, especialmente Ucrania e Irán?

–Creo que la guerra de Ucrania seguirá mientras Putin continúe en el poder. Hay oposición en Rusia a la guerra, pero está reprimida. También es determinante la actitud de Estados Unidos y de Elon Musk por el control de los satélites. Y lo de Irán es un disparate. En las guerras no se puede asumir que los dos bandos quieren ganar. Hay situaciones en las que uno quiere ganar, en este caso Estados Unidos, y el otro lo que quiere es no perder. Es muy difícil ganar una guerra, pero es relativamente fácil no perderla.

–¿Considera, por tanto, que Irán tiene una posición fuerte?

–Sí, porque lo único que tiene que hacer es agotar la paciencia de Estados Unidos y esperar a que cambie de presidente. Irán no es Venezuela. Tiene una élite científica, capacidad industrial y es uno de los mayores productores de drones del mundo. Además, controla el estrecho de Ormuz y apoya a grupos armados en distintos países. Es un enemigo muy difícil de abatir. Trump no debería haberse metido en esto. Con Irán es mejor negociar.

–En este escenario, ¿cómo ve las posibilidades de Asturias?

–Estoy participando en Compromiso Asturias XXI, que acaba de presentar una propuesta en cuyas deliberaciones he intervenido. Yo creo que Asturias tiene que ser ambiciosa. Podemos ser un referente no solamente español y europeo, sino incluso global en algunos campos. Eso es lo que tenemos que fomentar. Tenemos que conseguir que Asturias sea más competitiva.

–¿Qué papel debe desempeñar el talento en esa transformación?

–Creo que el problema no es solamente retener talento, sino que también debemos plantearnos atraerlo. Durante muchos años hemos estado demasiado obsesionados con retener talento. Pero siempre habrá personas que se marchen y eso no es malo, porque quienes están fuera también pueden ayudar. Yo siempre digo que soy más valioso en Estados Unidos que si estuviera aquí, porque si alguien necesita algo de allí me tiene a mí como puente.

Mauro Guillén

Socio de Honor de Compormiso Asturias en 2023

La Nueva España