El observatorio, impulsado por Compromiso Asturias, celebra su primera reunión del año con el objetivo de unificar las acciones de los agentes sociales, económicos y políticos para multiplicar el impacto del retorno de talento.
El Observatorio de la Nueva Emigración Asturiana (ONEA), una iniciativa impulsada por Compromiso Asturias, ha celebrado su primera reunión de 2026 con el objetivo primordial de avanzar en la estructuración de su modelo operativo. Tras haber trasladado una propuesta inicial al Gobierno del Principado de Asturias para analizar las viabilidades legales del proyecto, el observatorio afronta ahora una fase decisiva para consolidar su estructura y poner en marcha acciones concretas.
Eduardo Sánchez Morrondo, presidente de Compromiso Asturias, subrayó que este es un paso muy relevante para saldar una tarea pendiente en la región.
A pesar de contar con una vinculación formal con la administración, el ONEA funcionará como un órgano en el que todos los actores implicados tendrán voz y presencia. La meta es crear un entorno de colaboración horizontal donde se compartan conocimientos, datos e ideas que posteriormente sirvan de base para el diseño de políticas públicas y de retorno eficaces. «Queremos que las políticas de emigración y nuestra capacidad de atraer a gente que está viviendo fuera, tanto desde el punto de vista de trabajo como desde el punto de vista de inversión o de cualquier otro tipo, tengamos unas acciones que estén coordinadas», remarcó Sánchez Morrondo.
El ONEA, cuyo origen se remonta a las necesidades detectadas en el Libro Blanco de la Emigración Asturiana, redobla ahora sus esfuerzos convencido de que la unión de todos los agentes multiplicará el impacto de las estrategias de retorno. Según concluyó el presidente de Compromiso Asturias, «si se hace cada uno por su cuenta, probablemente es muy difícil que tengan un impacto; si se hace de manera coordinada, se explica y se comunica, las posibilidades de que la gente vuelva, o que al menos evalúe las posibilidades de vuelta, son mucho más altas».
Con este impulso, el ONEA se consolida como la herramienta estratégica para tender puentes estables con la diáspora y transformar el retorno de talento en un motor de futuro y prosperidad para Asturias. Convirtamos la gestión de los flujos migratorios en una prioridad política y económica para el desarrollo de nuestra región.
