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Artículo de Opinión | «Incógnitas que pesan sobre la Laboral para ser Patrimonio Mundial», por Santiago Miyares

En la actualidad quedan múltiples lagunas que han de ser aclaradas con carácter urgente por el Gobierno Regional como promotor de la excelente pretensión. Sin la aclaración de todas ellas será muy difícil avanzar

Sin entrar todavía en paradoja casi respiratoria poco falta, tanto la sólida fase como la débil fase de las tres principales complejidades con para conseguir que la Universidad Laboral pueda ser declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad no parece que de momento presenten ni pulso adecuado, ni empeño, pues se ha avanzado en el proceso desde que en 2025 la Consejería de Cultura de Principado de Asturias logró que el icónico conjunto arquitectónico diseñado por Luis Moya quedara incluido en la Lista Indicativa del Ministerio de Cultura.

Es cierto que se dan dos realidades destacables: una, el importante esfuerzo del Gobierno Autonómico para que la Laboral quedara incluida en la citada lista. Otra, el logro tenido que pueda para recorrer para conseguir tan preciado reconocimiento.

En ese sentido, todos hemos de tener presente que esa declaración no es un fin en sí mismo, sino el principio de algo lleno de responsabilidad y compromisos públicos en aras de que la UNESCO la considere valor universal excepcional.

Como he venido manteniendo desde el mismo espacio de opinión que me ocupa en este diario El Comercio, la empresa no resulta fácil. Es evidente que el Gobierno ha de liderar el proceso, al ser el Principado propietario de la Universidad Laboral. Sin embargo, no se le puede cargar a la complicada responsabilidad con carácter exclusivo; esta tarea tiene que ser compartida entre administraciones, y por esa razón también ha de arraigar el hombro el propio Ayuntamiento de Gijón.

Tampoco estaría de menos buscar la fórmula para incorporar, a su vez, a la sociedad civil asturiana. Estando todo de acuerdo en que es un objetivo difícil, que ha de compartir con una treintena de bienes que optan igualmente a su reconocimiento mundial, y que va a ser largo en el tiempo, hace necesario despejar algunas incógnitas, como son las siguientes:

1.- ¿Cómo se está armando el expediente de la candidatura para demostrar que nuestra Universidad es un bien diferente y de importancia mundial?

Hasta ahora, la información brilla por su ausencia. Tampoco conozco nadie lo que se está cocinando en el ministerio dirigido por Ernest Urtasun, organismo que ha de colocar en la plataforma de lanzamiento la candidatura del conjunto arquitectónico de Gijón.

2.- Cuál es la estrategia aparejada para conseguir el apoyo social e institucional una vez que se ha logrado el convencimiento de que el bien gijonés se ha hecho acreedor de ese reconocimiento.

3.- ¿Qué grado de implicación y de colaboración entre administraciones e instituciones existe en la actualidad, principalmente de Asturias, para conformarse de equivalencia y promoción institucional en distintos niveles?

Apuntado esto, llama poderosamente la atención que hasta la fecha no se haya organizado un solo acto público compartido y en el que hayan estado presentes el ministro de Cultura, el presidente del Gobierno Regional y la alcaldesa de Gijón; a los ojos de todo el mundo sería la mejor muestra de alianza institucional para la consecución del reconocimiento que anhelamos los gijoneses.

4.- ¿Qué actuaciones exigirá la UNESCO antes de entrar a considerar la candidatura, sobre el acercamiento de las obras de reparación en las partes del conjunto inmobiliario que amenazan estado de ruina y cómo se deberían financiar?

Para el caso que le corresponda a la Consejería de Cultura con cargo a su presupuesto, estaríamos hablando de palabras mayores, si nos atenemos a las reiteradas advertencias de la Asociación de Amigos de la Universidad Laboral. Incluso desde hace mucho tiempo viene urgiendo la reparación de la Casa de la Maqueta, del edificio de almacén conocido como Parlas, de las naves de talleres, así como la necesaria limpieza y alumbrado de las fachadas. Afortunadamente, la rehabilitación de la piscina universitaria lleva su curso.

5.- Se desconoce qué grado de implicación y colaboración existe entre administraciones e instituciones existe

También aquí la UNESCO sobre el acometimiento de las obras de reparación y cómo se deberían financiar

Concluiré: en la actualidad quedan múltiples lagunas que han de ser aclaradas con carácter urgente por el Gobierno Regional como promotor de la excelente pretensión.

Sin la aclaración de todas ellas será muy difícil avanzar, existiendo entonces el temor de que todo pudiera terminar en un brindis al sol, pasando entonces la Universidad Laboral a engrosar el listado de proyectos soñados, pero nunca conseguidos.

Ojalá que, con la colaboración de todos y reiterando que la mayor responsabilidad la tiene el Ministerio de Cultura, se pueda conseguir.

Santiago Miyares González-Coto

Socio colaborador de Compromiso Asturias

El Comercio

Las opiniones expresadas son del autor, no reflejan necesariamente la posición de la organización.