«Dormí poco, comí casi nada, cada paso costó», dice la asturiana tras apurar la escalada para aclimatarse de cara a la subida al Alpamayo
«Dormí poco, comí casi nada y cada paso costó. Pero necesitaba ese esfuerzo». Rosa Fernández apunta con satisfacción que ha hecho cumbre en el Nevado Pisco, montaña de 5.760 metros de altura en el Parque Nacional de Huascarán, cinco días después de aterrizar en Perú. Las incomodidades vienen de apurar la ascensión por su apretado calendario en el país sudamericano.
«Es posible que esta montaña tenga las mejores vistas de toda la Cordillera Blanca», apunta la montañera de Cangas del Narcea, que se prepara para iniciar, sin solución de continuidad, otra ascensión. En esta oportunidad intentará conquistar la cumbre del Alpamayo, la cima más emblemática de Perú, «algo así como nuestro Naranjo de Bulnes».
Fernández tuvo que hacer además de tripas corazón tras recibir la mala noticia de un accidente en el Tocllaraju: una avalancha de nieve se llevó por delante al matrimonio formado por el mexicano Daniel Navarro y a la canadiense Sandra Covone. Hubo un superviviente: el guía peruano Florentino Caldua.

Para Compromiso Asturias es un absoluto orgullo contar con Rosa Fernández como una de nuestras disntinguidas socias de honor. Su capacidad para llevar el nombre de Asturias y los valores de nuestra tierra a las cimas más altas del mundo es una fuente constante de inspiración para todos nosotros. ¡Mucha fuerza para el Alpamayo, Rosa!
