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#Webinar | Asturias consolida un ecosistema pionero en computación cuántica con aplicaciones reales en industria, ciberseguridad y salud

Ayer celebramos un nuevo webinar – dentro de las actividades programadas de nuestro Think Tank Tecnología, coordinado por Roberto Díaz Estrada – junto a la CTIC Centro Tecnológico, el Cluster TIC Asturias y la Universidad de Oviedo, para analizar el desarrollo de la computación cuántica y mostrar algunos de los casos de uso que ya se están explorando desde la región.

La computación cuántica ha dejado de ser únicamente una disciplina teórica para comenzar a demostrar su potencial en ámbitos tan diversos como la industria, la ciberseguridad o la medicina.
La sesión permitió conocer de primera mano cómo Asturias está construyendo un ecosistema especializado en tecnologías cuánticas que, pese a las dimensiones de la región, se encuentra entre los más avanzados y cohesionados de España.

Un ecosistema singular en el panorama nacional

Durante la apertura del encuentro, Roberto Díaz Estrada destacó que Asturias se está posicionando junto a otros polos nacionales de referencia como Madrid, Cataluña, País Vasco o Galicia gracias a la estrecha colaboración entre los distintos actores del ecosistema: CTIC como motor tecnológico, la Universidad de Oviedo desde el ámbito investigador y el Cluster TIC Asturias como elemento de conexión con el tejido empresarial.
Esta cooperación ha dado lugar a iniciativas como Quantum Asturias, una marca que agrupa los esfuerzos de diferentes organizaciones y centros de investigación con el objetivo de dotar de mayor visibilidad a las capacidades que se están desarrollando en la región.

¿Qué es la computación cuántica y por qué puede transformar determinados sectores?

Luis Meijueiro, coordinador del Quantum Lab de CTIC Centro Tecnológico, recordó que la computación cuántica aprovecha determinadas propiedades de la física que gobierna el comportamiento de las partículas a escala atómica.
A diferencia de los ordenadores tradicionales, que procesan la información mediante ceros y unos, los sistemas cuánticos emplean los llamados qubits, capaces de representar múltiples estados simultáneamente. Esto permite abordar determinados problemas complejos de una manera diferente y, potencialmente, más eficiente.
Sin embargo, los expertos insistieron en que la computación cuántica no sustituirá a la computación clásica, sino que ambas convivirán. La clave estará en identificar aquellos problemas para los que este nuevo paradigma pueda aportar ventajas significativas.
Actualmente, los principales ámbitos de aplicación se centran en la optimización de procesos, el aprendizaje automático, la simulación de fenómenos naturales y las comunicaciones seguras.

Inteligencia artificial cuántica para detectar defectos en procesos productivos

Uno de los casos de uso presentados por CTIC mostró cómo la combinación de inteligencia artificial y computación cuántica puede contribuir a la detección automática de defectos visibles en diferentes sectores.

La tecnología puede aplicarse tanto en líneas de producción industriales como en agricultura, infraestructuras o incluso en el ámbito sanitario. El objetivo es identificar de forma temprana anomalías que, si no se detectan a tiempo, pueden traducirse en importantes costes económicos.

En el marco de estas investigaciones, CTIC ha desarrollado modelos híbridos que combinan algoritmos clásicos de visión artificial con redes neuronales cuánticas, permitiendo construir sistemas más compactos y eficientes.

Uno de los proyectos experimentales se ha llevado a cabo en el ámbito agrícola mediante la identificación de enfermedades en hojas de fresa, utilizando las instalaciones del laboratorio CTIC Rural Tech, en Peón.

Nuevos enfoques para reforzar la ciberseguridad

El director general del Cluster TIC Asturias, Enrique Jáimez, explicó el trabajo que se está desarrollando en el ámbito de la detección de anomalías en entornos IoT (Internet de las Cosas), donde millones de dispositivos intercambian información de manera continua.
La creciente digitalización de procesos industriales y la proliferación de sensores y sistemas conectados hacen que la identificación de comportamientos anómalos sea cada vez más compleja. Los ataques informáticos pueden ocultarse entre enormes volúmenes de tráfico legítimo, dificultando su detección mediante técnicas convencionales.
En este contexto, se están explorando modelos híbridos cuántico-clásicos capaces de representar patrones complejos y detectar señales sutiles que podrían anticipar incidentes de ciberseguridad.
Estas investigaciones se enmarcan en un proyecto nacional impulsado por Red.es, en el que participan distintos clusters tecnológicos españoles y que contempla el desarrollo de 34 escenarios de aplicación de la computación cuántica.

La salud personalizada, uno de los grandes horizontes

La Universidad de Oviedo, representada por el catedrático José Ranilla, presentó algunos de los avances en el campo biomédico, donde las técnicas de aprendizaje cuántico pueden resultar especialmente útiles cuando se dispone de pocos datos.
Entre los desarrollos expuestos destacó un sistema orientado al seguimiento de pacientes respiratorios mediante el análisis de sonidos pulmonares. El objetivo es facilitar una monitorización más precisa y continua, permitiendo que los especialistas puedan evaluar de forma remota la evolución de los pacientes e incluso ajustar tratamientos sin necesidad de desplazamientos.
Este tipo de soluciones apunta hacia una medicina cada vez más personalizada y apoyada en herramientas avanzadas de análisis de datos.

Prepararse hoy para la próxima revolución tecnológica

Aunque los ordenadores cuánticos todavía se encuentran en una fase de desarrollo, los expertos coincidieron en que el ritmo de evolución es extraordinariamente rápido y que las organizaciones deben comenzar a prepararse desde ahora.
«Anticiparse ya supone una ventaja», subrayó Luis Meijueiro, quien destacó la importancia de formar talento, explorar posibles aplicaciones y desarrollar capacidades antes de que estas tecnologías alcancen su madurez comercial.
Durante la clausura del encuentro, Roberto Díaz Estrada puso en valor no solo los avances tecnológicos, sino también el modelo de colaboración existente en Asturias: «Hace apenas un año la computación cuántica parecía algo muy teórico. Hoy ya estamos viendo aplicaciones tangibles y casos de uso concretos. Y, además, estamos comprobando que la colaboración entre centros tecnológicos, universidad y empresas constituye una de las principales fortalezas del ecosistema asturiano», señaló.
La jornada puso de manifiesto que Asturias está logrando posicionarse en una tecnología estratégica para las próximas décadas y que la cooperación entre investigación, empresa y transferencia de conocimiento constituye uno de los factores diferenciales para afrontar esta nueva revolución tecnológica.