- Compromiso Asturias celebra el sexto episodio de su ciclo de coloquios con jóvenes asturianos expertos en transformación digital.
- La tecnología es un catalizador, pero la cultura empresarial y el liderazgo son los verdaderos frenos de la innovación.
Madrid ha vuelto a convertirse en el epicentro del debate sobre el futuro sobre nuestra región. Bajo el título “Empresas 4.0: Inteligencia Artificial, Ciberseguridad y Transformación Laboral”, Compromiso Asturias ha celebrado el sexto episodio de su ciclo de coloquios con jóvenes asturianos, analizando cómo la revolución digital está redefiniendo el ADN de las organizaciones actuales.
El encuentro, celebrado en el Campus Princesa de la Universidad Nebrija y con el respaldo de Caja Rural de Asturias y Cronistar Comunicación, reunió a cuatro jóvenes asturianos que lideran la vanguardia tecnológica desde Madrid. El debate, moderado por Lucía Camporro (vocal de la Junta Directiva de Compromiso Asturias), huyó de los tecnicismos para centrarse en una realidad ineludible: la digitalización ya no es una opción, sino un requisito de superviviencia de nuestras empresas.
El coloquio arrancó analizando el fenómeno de la Inteligencia Artificial. Pablo Aldonza, Spanish Head of Smart Plant & Supply Chain en Capgemini Invent, puso una nota de realismo sobre la mesa al advertir que “se ha generado mucha expectativa respecto a la facilidad de implantar IA, pero solo genera valor real en empresas con una base sólida previa”. Aldonza incidió en que las empresas deben actuar con agilidad para evitar que los empleados adopten estas herramientas de forma extraoficial: “Si no adoptas la tecnología de forma oficial, tus empleados lo harán por detrás, creando nuevos riesgos”.
En esta misma línea, Diego Cancio-Donlebún, experto en investigación operativa y analítica avanzada en Baobab Soluciones, recordó que “los proyectos en digitalización no se implementan en dos meses; si quieres hacer bien las cosas, hace falta tiempo para pensarlas”.
La seguridad digital fue otro de los grandes ejes. Julia Álvarez, analista senior de ciberinteligencia en Tarlogic, definió la ciberamenaza como “un riesgo muy invisible que afecta a todas las empresas, desde el Ibex 35 hasta una PYME”. Julia recordó que la IA ha incrementado el volumen de ataques y que la inversión es vital: “siempre vamos por detrás en seguridad porque hay millones de personas intentando hacer el mal”.
Sin embargo, el freno a la innovación no parece ser técnico, sino humano. Rocío Soto, especialista en procesos de RRHH en Deloitte, señaló directamente al liderazgo: “Falla la cultura y el liderazgo. Si los líderes no se creen el cambio y no saben transmitirlo, es muy complicado que el equipo confíe”. Para Rocío, la clave del éxito sigue estando en las personas y «en la capacidad de decisión, siempre va a estar el factor humano”.
Por su parte, Diego Cancio-Donlebún reflexionó sobre el futuro del trabajo: “Caminamos cada vez más rápido hacia una humanidad ociosa”, sugirió, advirtiendo de que la IA ya supera al humano en tareas complejas. Esto plantea un reto inmediato para el talento que comienza: “los que lo tienen peor en este momento son los que se van a incorporar al mundo laboral ahora, porque la IA puede sustituir tareas que antes hacían los perfiles junior para aprender”.
Frente a este desafío, los ponentes coincidieron en que Asturias tiene una oportunidad de oro si sabe posicionarse. Rocío Soto destacó que “en Asturias hay una oportunidad enorme para profesionales que hacen proyectos globales desde cualquier parte del mundo”. Capturar esta oportunidad exige, según los ponentes, un nuevo pacto entre universidad y empresa. El encuentro cerró con una petición unánime: evolucionar el modelo educativo para que deje de ser un compartimento estanco y empiece a formar a los perfiles que la revolución 4.0 demanda hoy.
